Patrimonio Industrial nacional e internacional

PATRIMONIO INDUSTRIAL - INDUSTRIAL HERITAGE - PATRIMOINE INDUSTRIEL

miércoles, 26 de julio de 2017

Exposición de Antonio Alcaraz "Memoria abierta: arqueología industrial"

Desde hace casi treinta años la aguda mirada del artista Antonio Alcaraz nos invita a valorar el enorme potencial de unos conjuntos y espacios arquitectónicos que, llenos de referencias simbólicas e identitarias al pasado fabril donde se encuentran, apuntan de manera decidida hacia un esperanzado futuro.

Presentada en este singular espacio de la Fundación Antonio Pérez, percibimos la experimentación estética y el desarrollo temático expuesto en tres bloques: el primero las infraestructuras viarias y ferroviarias; el segundo,  como no podía ser de otro modo para un pintor alicantino, las infraestructuras portuarias y termina con las naves industriales. La muestra “Memoria abierta. Antonio Alcaraz.  Arqueología industrial”  se conforma  por obras de gran formato procedentes en parte de la exposición celebrada en el Centro del Carmen de Valencia   (finales de 2013,  mediados de 2014) titulada “Espacio industriales. Patrimonio de Futuro. Antonio Alcaraz” y producida por la Consellería de Cultura de la Generalitat Valenciana.

El artista plástico aprovecha la riqueza formal y expresiva de la fotografía como recurso principal de esa pintura pretendiendo transmitir un mensaje de denuncia hacia un patrimonio arquitectónico  abandonado.


Lugar: Fundación Antonio Pérez, Cuenca. Sede del antiguo convento de las Carmelitas

Fechas: Hasta el 1 de octubre de 2017

Más información sobre la exposición


NOTICIAS SOBRE LA EXPOSICIÓN
'Memoria abierta: arqueología industrial’ inaugurada en la Fundación Antonio Pérez
Fuente de la noticia http://eldiadigital.es

La arquitectura y el patrimonio industrial, a través de la mirada crítica de Antonio Alcaraz, en la Fundación Antonio Pérez
Fuente de la noticia http://www.lacerca.com/


Nuevo recorrido más corto en el Pozo Sotón. San Martín del Rey Aurelio

El Pozo Sotón ofertará un nuevo recorrido más corto por el interior de la explotación.
Artículo de Julio Vivas para LNE
El Pozo Sotón de Hunosa, en San Martín del Rey Aurelio, la primera mina de carbón en Europa accesible a los turistas, ampliará su oferta y pondrá en marcha este verano un nuevo recorrido guiado más corto por el interior de la explotación para atender la demanda de aquellos visitantes que consideran demasiado exigente el tour de cinco horas que se ofrece actualmente y la que realizan los tour operadores, que reclaman actividades más breves para incluir en sus viajes programados. La nueva oferta, que completará a la ya existente, contempla una visita a la mina de dos horas y se ofertará a un precio de treinta euros.

La visita se centrará principalmente en la experiencia de la mina. Antes de tomar la jaula, los visitantes se cambiarán de ropa, recibirán una charla formativa de seguridad y serán provistos de lámpara de luz y equipo auto-rescatador. A continuación se dirigirán al embarque del pozo para iniciar el recorrido interior. Las visitas se desarrollarán en la décima planta del Pozo Sotón a una profundidad respecto a la superficie, en la caña del pozo, de 556 metros, a -308,27 metros por debajo del nivel del mar. La longitud aproximada del recorrido será de dos kilómetros.

Los interesados accederán al embarque en el exterior, tomarán la jaula tras pasar por la sala de máquinas y descenderán hasta décima planta. Desde el embarque, ya en décima, se dirigirán a visitar la sala de bombas y la sala de baterías para, luego, tomar el tren hacia la chimenea "La Turista", donde podrán probar suerte con el martillo y picar su propio carbón. Finalmente, se hace el recorrido de vuelta hacia el embarque.

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El Pozo Sotón ha supuesto, desde su apertura en 2015, un hito en el turismo industrial en España. Es la primera mina en Europa abierta a visitas permitiendo al público llevar a cabo una jornada de trabajo minero a 556 metros de profundidad. La iniciativa se puso en marcha después de que la mina fuera declarada Bien de Interés Cultural, con categoría de Monumento, en 2014. Durante la visita larga, que se extiende durante casi cinco horas, se realizan los trabajos propios de la mina: picar carbón, barrenar un frente de galería, bajar un plano casi vertical hasta 556 metros y recorrer un trayecto de dos kilómetros en un tren minero también a 556 metros bajo el nivel del suelo.

Visitantes
Hasta la fecha han sido casi cuatro mil los visitantes que se han adentrado en los 140 kilómetros de galerías que pueden recorrerse desde la caña del Pozo. Para valorar adecuadamente esta cifra hay que tener en cuenta que, por motivos de seguridad, la visita está restringida a pequeños grupos de turistas. Inicialmente, se pusieron en marcha con grupos de diez turistas al día mientras que, desde hace algo menos de un año, se ha ampliado a treinta personas por jornada. Además, dada su exigencia, la visita larga no es apta para todo tipo de público. La puesta en marcha, ahora, de una visita más corta, pretende ampliar el abanico de público potencial que puede conocer la mina.

En dos años de funcionamiento, el Pozo Sotón se ha integrado, de la mano del Museo de la Minería y la Industria de Asturias (MUMI), en la Red Europea de Museos Mineros, red que suma anualmente más de un millón de visitas; ha sido distinguido con la máxima calificación –Anchor Point- por la prestigiosa Ruta Europea de Patrimonio Industrial, ERIH, algo que convierte el centro en un referente del turismo industrial en Europa; y con el premio "Embajador Turístico de Asturias 2017" de OTEA, patronal asturiana de hostelería y turismo del Principado, por la "la acertada reconversión de una instalación minera para uso turístico y cultural y la apuesta por las cuencas mineras con una actividad novedosa que beneficia al tejido económico del territorio". También se ha convertido en la primera mina del mundo visitable en Google Street View, plataforma social permite al internauta tomar la jaula, bajar al pozo y recorrer algunas galerías de la explotación; y se ha hermanado con el Descenso Internacional del Sella.

Además, el Pozo está reconocido como uno de los 100 Elementos del Patrimonio Industrial en España junto a elementos fundamentales del patrimonio nacional como las minas de Almadén, Riotinto, el Canal de Castilla, los Altos Hornos de Vizcaya, la Estación del Norte de Valencia, el Puente Vizcaya o la Real Fábrica de Tapices de Madrid, entre otros.
Fuente de la noticia http://www.lne.es

Hunosa ya atiende reservas para la nueva visita corta al pozo Sotón.
Los interesadas en conocer por dentro de las galerías del pozo Sotón ya pueden reservar plaza para las visitas de duración reducida que como novedad acaba de poner en marcha Hunosa. Aquellas personas a las que la larga y exigente físicamente actividad de casi cinco horas les hubiera parecido en su momento demasiado fatigosa, tienen ahora la oportunidad de afrontar un trayecto mucho más accesible, de unas dos horas de duración.

Hunosa ya atiende las solicitudes para disfrutar del nuevo itenerario corto en el Sotón. Los visitantes tomarán una charla formativa, tras la cual bajarán con la jaula a la décima planta, a 556 metros de profundidad. Visitarán la sala de bombas y de baterías, tomarán el tren hacia la chimenea "La Turista", donde podrán picar su propio carbón con el martillo. Luego harán el recorrido de vuelta hacia el embarque. Con este recorrido más corto, los visitantes no pasan ni por la chimenea "La Jota", por la que se desciende a pie, ni por la novena planta. Tampoco se bajan las escaleras por las que en la visita completa se pasa de novena a décima planta. El nuevo recorrido, de unas dos horas, tiene una tarifa de 30 euros.

Con esta iniciativa Hunosa espera aumentar la demanda turística en la instalación de San Martín del Rey Aurelio. De momento, unos 4.000 visitantes ya han estado en el interior del pozo, la primera mina de carbón europea accesible para turistas, desde que se abriese al público en junio de 2015, hace poco más de dos años. Hay que tener en cuenta que, por motivos de seguridad, la visita al interior del pozo está restringida a grupos pequeños.

El pozo Sotón fue declarado bien de interés cultural (BIC) en el año 2014. Cuenta con 140 kilómetros de galerías
Fuente de la noticia http://www.lne.es/

La mina más profunda de España: viaje a un símbolo de Asturias.
Fuente de la noticia http://www.abc.es

El Tanque, 20 años de arquitectura industrial y un reto de futuro. Tenerife

Artículo de Dulce Xerach (vicepresidenta de los Amigos de  El Tanque y profesora de Destinos de Turismo Cultural  de la Universidad Europea de Canarias.

La propuesta es crear, en torno a El Tanque, una plaza-jardín de plataneras, como reflejo del paisaje agrícola histórico que existió en estos terrenos previamente.

En Tenerife, antes de El Tanque, no habíamos oído hablar de arquitectura industrial, ni de patrimonio industrial, lo confundíamos con cierto patrimonio etnográfico, pero desde 1997 estamos en el mapa mundial de lo que es entender, sufrir y defender este tipo de patrimonio cultural.

Al final, y a pesar de todas las dificultades que tuvimos desde que abrió por primera vez sus puertas como espacio de cultura, el 11 de julio de 1997 hasta hoy lo hemos convertido -casi milagrosamente- en un centro cultural que es a la vez un museo y un centro de creación, en el que las artes plásticas se codean con la música, el cine, la literatura y la filosofía.

Visto desde la distancia creo que lo saqué adelante porque era tan joven y tan inocente que hice justo lo que sentía, sin ninguna concesión. Todo el proceso fue un ejercicio puro de libertad, guiado por el único deseo de apostar por la cultura. Lo excepcional fue que un político poderoso como era Adán Martín en aquel momento hiciera caso a su consejera de cultura y a un grupo de artistas hippies, atrevidos y muy creativos y lucháramos todos juntos, desde el Cabildo de aquel entonces y desde la sociedad civil, para que no se demoliera. Fue una idea realmente muy valiente. La cuestión era hacer que a la gente le gustara que nosotros hiciéramos algo así. Y al final lo conseguimos.

Fue una batalla colectiva y en esta ocasión tan especial le he preguntado a alguno de los protagonistas, a los que lo defendieron codo con codo conmigo, qué siente 20 años después, Carlos Díaz-Bertrana me contestó que "La primera vez que entré en El Tanque ante su solemne oscuridad me dije ¡Ños, parece una catedral industrial! Estos 20 años han servido para confirmar las grandes posibilidades que tiene para hacer actividades culturales y para alimentar una frustración. No hemos conseguido sacarle ni el 10% de su potencialidad. Podría ser el gran espacio de la cultura viva de Canarias. No lo es aún, se mantienen gracias a Keroxen, a los Amigos de El Tanque y a la complicidad de una minoría entusiasta... Pero como decía mi amigo Pedro González: esto no hay quien lo pare. Y Miriam Durango, me contó que su reflexión 20 años después es que "es todo un emblema de recuperación del patrimonio industrial como memoria histórica. Su conversión en infraestructura multicultural posibilitó la acogida, debido a sus especiales características, de lo más destacado del panorama internacional, especialmente de las vanguardias tecnológicas -con las que ella tuvo mucho que ver-. Arte/Ciencia/Tecnología han encontrado en este espacio un interlocutor imprescindible, para poder comprender desde nuestra lejanía la necesidad de experimentación de vanguardia."

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Muchas otras personas fueron muy importantes en esta batalla que libramos a veces en voz alta y a veces en silencio, Víctor Pablo Pérez, Carmelo y Martín Rivero, Paco Pomares, Dodes Camalich y tantos otros, como todo el imprescindible y esencial equipo del Festival Keroxen.

Sirva de ejemplo sobre las dificultades por las que pasábamos un pequeño texto que ha escrito Carlos Belda: "Un día, cuando estábamos entregando toda nuestra energía en defender la pervivencia de El Tanque como espacio cultural para la ciudad de Santa Cruz, un amigo arquitecto me llamó por teléfono y me preguntó ¿por qué coño quieres mantener ese adefesio en pié? mi amigo, que creo formaba parte de alguno de los comités de decisión de la ciudad, tuvo la sensibilidad de contrastar su opinión conmigo que estaba claramente involucrado en la defensa de ese espacio. Me cogió corriendo entre robarle el agua de obra a Cepsa y la luz al Ayuntamiento. Ese era el nivel de funcionamiento. Mi respuesta, después de frotarme las manos en las perneras fue la siguiente: Coño Pepe, después de que esta ciudad haya dejado pasar la exposición surrealista del 35 sin pena ni gloria, semejantes estúpidos, podrían tener hoy en día obras de los artistas más cotizados en el mundo si hubiesen sido inteligentes. Creo que es hora de tener un espacio dedicado a la creación vanguardista, al menos como desagravio al error social cometido en el 35. Creo que convencí a mi amigo, y que el entusiasmo de los que lo defendimos, aportó algo a la imagen exterior de Santa Cruz de Tenerife."

Desde el punto de vista de la Arquitectura, el proyecto del Espacio Cultural "El Tanque" diseñado por Fernando Menis -no cabe hoy quitarle méritos a él porque fue él y no otro quien lo descubrió y lo transformó, por el que no cobró para ayudar a hacer el proyecto posible- se basó en conservar el aspecto esencial y original del depósito de crudo, resolviendo de una forma elemental la necesidad de acceso, buscando una calidad constructiva propia de una obra de carácter atemporal. Para ello empleó materiales reciclados de la propia refinería que estaba desmantelándose a su alrededor, creando, entre los dos muros originales existentes, el espacio de acogida con un pequeño vestíbulo, zona de información y aseos. Una puerta pivotante de acero (reciclada del tanque de al lado) de cinco metros de anchura facilita el acceso a un pequeño edificio. La suave rampa del pavimento, junto con el techo y paredes laterales, configuran un espacio de acusada perspectiva, que proporciona una gran profundidad visual que provoca un efecto de presión sobre el visitante. La definitiva entrada al interior del tanque se realiza a través de una segunda rampa de acero (también reciclada de otros tanques), que actúa como recorrido iniciático de preparación para el acceso al sorprendente y monumental espacio industrial interior.

Conforme continuaba la obra y avanzaba a la vez el desmantelamiento de la refinería se iban aprovechando otros materiales: grandes chapones que dieron lugar a la puerta pivotante de El Tanque, torres de luz que iluminan el espacio exterior, antiguos bidones de CEPSA convertidos en improvisados lucernarios, y un sin fin de pequeños elementos que encontraron un nuevo uso antes de ir al desguace. Todo en El Tanque es reciclado, y en eso también fue avanzado para su época. Como complemento la actuación añade otro objeto extraño rescatado del olvido de los muelles, un antiguo finger de pasajeros del Puerto de Santa Cruz de Tenerife, descontextualizado, que sirve ahora de pasarela para acceso a El Tanque desde la calle.

Sus posibilidades físicas y funcionales hicieron posible su incorporación a la ciudad como un espacio cultural excepcional, un imponente cilindro que puede ser ocupado de forma libre por instalaciones artísticas de diferente naturaleza, ofreciendo un insólito lugar de actividades culturales alternativas.

Coincidiendo, en este 2017, con el 20 aniversario de este extraño espacio cultural, actualmente declarado patrimonio industrial (Bien de Interés Cultural de carácter industrial), desde 2014, y tras largos años de lucha por este expediente, Fernando Menis recibió hace unos meses el encargo de dar el siguiente paso, relativo al proyecto para la rehabilitación del entorno del Espacio Cultural "El Tanque".

Este proyecto del entorno propone la urbanización de todo el perímetro de El Tanque mediante la creación de una plaza-jardín de plataneras en toda la explanada de entrada, como reflejo del paisaje agrícola histórico que existió en estos terrenos previamente a la instalación de la refinería de Cepsa en esta zona en la década de 1930 intentando algo que va más allá de la mera conservación y reutilización, operando desde una filosofía que permita al visitante leer un orden anterior, las huellas de la historia. Se trata de un proyecto paisajístico con alto contenido botánico que busca un acercamiento mágico, como si la naturaleza invadiera las ruinas industriales, la presencia recia e impetuosa de este antiguo y gigantesco tanque de petróleo.

La planta protagonista es la Musa Paradisiaca de las que se quieren plantar en torno a 700 unidades. En el interior del perímetro del muro original del tanque se plantan cipreses, que igual que la gran mayoría de las coníferas, son de hoja perenne, pudiendo alcanzar los 20 m de altura con un diámetro aproximado de unos 60 cm, tratando de generar en el espectador una suerte de culto romántico hacia estas ruinas industriales hoy reutilizadas para el arte.

Ahora solo hace falta que además del Gobierno de Canarias, que ya se ha sumado a esta iniciativa costeando el anteproyecto, se sumen también el Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento de Santa Cruz: ¿Por qué no?
Fuente de la noticia http://eldia.es